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sábado, 8 de agosto de 2015

Madres y literatura 1

Quiero compartir de la escritora y ensayista Laura Freixas que escribe e investiga sobre género un fragmento muy interesante del tema que elegí para esta salida. Me ha impactado su cosmovisión, adhiero a ella en un tema tan sensible y afín con el mundo de la mujer como la maternidad. Pienso en la literatura como expansión, sin tocar los bordes para evitar los extremos que limitan. Somos personas en construcción, seres cambiantes sin posibilidad de detenernos por eso indagar es conocernos.
Esta escritora ha reunido en un libro maravilloso Madres e Hijas una excelente narrativa que aborda este vínculo con riqueza y diversidad. No olvidemos que hasta hoy hablar de maternidad es definir el género mujer, ¿acaso hubo en la historia social, tema más visceral y fundante de la subjetividad femenina que ser madre? No, no es evitable, por eso lo traje a este espacio porque contrariamente al valor atribuido por la sociedad, la mujer se pierde en las tramas literarias por irrelevante: ¿quién pondría una amante  con un embarazo avanzado, o una asesina a punto de parir? Más sencillo: ¿quién se anima a poner como protagonista a una mujer que no quiere ser madre, o una madre con hijos que no deseó, a quienes no quiere?. ¿O estoy errada?
Dice Laura Freixas sobre el libro:Todos los avaros, traidores, idealistas, misántropos, hermanos, amigos, maestros y discípulos… de la literatura universal, por lo visto, son varones. ¿Y las mujeres? Aparecen algunas, sí, entre los personajes–tipo. Pero son poquísimas. Y además, no se definen por sus características intrínsecas, sino por su relación con los varones:
(..) Si en vez de convertirme en madre, yo me hubiera convertido en adúltera, habría tenido muchos más modelos: desde el Decamerón a Madame Bovary, pasando por Mañana en la batalla piensa en mí. ¿Por qué es eso así? ¿Por qué la literatura de todos los tiempos y países, esa misma que aborda constantemente, como es lógico, las grandes vivencias humanas universales, no incluye algo tan humano y universal como es la maternidad? Por más que investigué, apenas encontré personajes maternos. Los pocos que hay suelen  ser unos tipos extremos, que parecen, más que personas, idealizaciones o demonizaciones, fruto del amor o del odio de sus hijos: pienso en La madre de Gorki o la del Libro de mi madre de Albert Cohen, madres de un altruismo sobrehumano totalmente entregadas a sus hijos (y eso es lo que parece valorar el autor de ellas: que no tengan vida propia); o en el tipo contrario pero igualmente inverosímil: esas madres inhumanas, diabólicas, de la tragedia griega –Clitemnestra, Medea–, o las que nos presentan Galdós (Doña Perfecta), García Lorca (La casa de Bernarda Alba)… Descubrí por fin otro tipo de madre literaria, más creíble, más de carne y hueso, retratada generalmente en el contexto de una relación madre–hija, en libros como (…) Una muerte muy dulce de Beauvoir, Tiempo de espera de Carmen Riera, (…) Lo que me queda por vivir de Elvira Lindo). Se me ocurrió reunir en una antología relatos de varias autoras españolas sobre ese tema, y así surgió Madres e hijas .” 
Madres e hijas. 1996, Madrid. Anagrama. Es una antología en la que reúne relatos ya publicados de importantes autoras como Rosa Chacel, Carmen Laforet, Carmen Martín Gaite y Ana María Matute, así como otros escritos para esta edición de Josefina R. Aldecoa, Esther Tusquets, Cristina Peri Rossi, Ana María Moix, Soledad Puértolas, Clara Sánchez, Paloma Díaz-Mas, Mercedes Soriano, Almudena Grandes y Luisa Castro, todos muy valiosos e intensos.


El libro de hoy:

Tuya, Claudia Piñeiro, 2012. Buenos Aires. Punto de lectura.
Es una novela policial que tiene un poder de lectura adictivo porque la trama va llevando al lector a seguir leyendo sin parar hasta el final. La historia se centra en una familia de clase media de Buenos Aires, integrada por Inés, Ernesto y su hija Lali, una adolescente de diecisiete años.
Un día Inés encuentra en las pertenencias de su marido un corazón dibujado con rouge que dice “Te quiero” y está firmado por “Tuya”. Esto la descoloca y pronta inicia una pesquisa en la que encuentra más declaraciones de amor. Decide fingir que no sabe nada y una noche sigue a su marido que se  encuentra en los bosques de Palermo con su secretaria Alicia.
Escondida allí, Inés es testigo de un incidente  entre su esposo y su secretaria, que en un forcejeo termina muerta. A partir de ese momento, Inés empieza a crear una especulación casi policial y meticulosa sobre la relación entre su marido y Alicia y traza un plan para encubrir el accidente fatal. Pero la vida le depara una gran sorpresa. En historia paralela, Lali, atraviesa un drama personal que la familia desconoce. La soledad y el desamparo es lo que marca a esta joven y su historia conmovedora.

Para hablar de Madres:
Mamá, Jorge Fernández Díaz. 2002. Buenos Aires. Sudamericana

Una campesina española envía a su hija de quince años a la Argentina de Perón. Quiere sacarla de la pobreza y le promete que pronto viajará el resto de la familia. Pero algo falla y nadie viene, y la chica se queda  en un país donde crece, se casa, lucha contra su destino y sufre el destierro. Luego de muchos años se hace argentina. Un día sus hijos le anuncian que quieren irse a vivir a España, huyendo de la depresión económica, y para ella, todo vuelve a empezar. Esta historia se convierte en libro el día en que su hijo editor y periodista, advierte que las experiencias de su madre hacen llorar a la psicóloga que la atiende. Decide entonces entrevistar a "mama"  durante más de cincuenta horas y luego reconstruye este relato emocionante y lúcido. Un relator que narra la historia de una mujer de clase media, que podría ser la madre o la abuela de cualquier lector y que, a la vez, plantea el gran dilema actual, y de todos los tiempos: irse o quedarse.  Y como centro la figura poderosa de esta mamá.


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